Viaje y educación

El viaje posee un gran potencial educativo. La educación ha sido objeto de una reflexión continuada desde la consolidación de internet como una realidad social. Desde entonces, ha existido un debate perenne sobre los retos del nuevo escenario educativo y sobre la necesidad de introducir profundas transformaciones en el sistema educativo (Singh, Grizzle, Joan Yee & Hope Culver, 2015). Este aspecto está estrechamente vinculado a las propuestas que demandan nuevos modelos pedagógicos y a la apuesta de muchos educadores por una educación basada en la experiencia. Autores como Piscitelli, Adaime & Binden (2010) inciden en la urgencia de estos cambios a nivel general en una sociedad red impactada por las nuevas plataformas dialógicas. El viaje se convierte así en una herramienta de gran valor para responder a las particularidades del nuevo escenario educativo, especialmente, teniendo en consideración las particularidades de un alumnado al que se ha relacionado con una atención flotante, una capacidad multitarea y una voluntad marcada de poseer un mayor protagonismo en los procesos formativos.

Asistimos a la consolidación de un nuevo perfil de destinatarios concebidos como consumidores activos o “prosumidores” (Toffler, 1980) que se han convertido en el foco de numerosos estudios recientes de diferente enfoque y temática. Inmersos en esta cibercultura (Lévy, 2007), el viaje ha asistido a la eclosión de un nuevo perfil de viajeros. Entre ellos, destacan los integrantes de la llamada generación “millennial”, “Generación del Milenio” o “Generación Y”. Según un estudio realizado por Bank of America, alrededor de un 81% de ellos prefiere gastar su dinero en viajar. Por su parte, un estudio realizado por OpinionWay y promovido por Allianz, en 2016, señala que casi un 100% de estos jóvenes han realizado un viaje en alguna ocasión. Según el estudio, realizado en Francia, Alemania, Australia, Austria, España, China, EEUU, Italia, Polonia, Reino Unido y Países Bajos, las motivaciones que les impulsan al viaje son principalmente el descubrimiento de nuevos lugares, la búsqueda de experiencias culturales y el conocimiento de los principales lugares del planeta. A ello se une que estos nuevos viajeros confieren a los instrumentos y las plataformas tecnológicas un especial protagonismo en el marco de sus periplos.


Viaje como divulgación y comunicación

El viaje es comunicación. El término “ecología”, como apuntaba Postman (1970), impacta en la estructura, el contenido y las personas. Las tecnologías de la comunicación –según la denominada media ecology– están generando ambientes que afectan a los sujetos que las utilizan. Este aspecto el viaje ha adquirido una importancia destacada en la estructura mediática contribuyendo a la aparición de nuevos canales y medios de comunicación que han convertido esta acción en una interesantes línea temática.

 

El viaje es igualmente relato. La emergencia de las narrativas transmedia (Scolari, 2013) demanda de una renovada creatividad en la ideación y diseño de nuevas propuestas narrativas que aprovechen la ingente cantidad de recursos de internet. Los medios de comunicación y los autores se han esforzado por articular nuevos relatos que supera los formatos más convencionales. En este sentido, el viaje –en sentido estricto y como metáfora– se consolida como un recurso narrativo de gran valor que debe ser todavía objeto de un somero estudio y reflexión tanto a nivel teórico como en el plano más experimental. Además, el viaje se ha convertido en un elocuente aliado del periodismo de divulgación científica que ha encontrado en él la posibilidad de introducir nuevas propuestas temáticas, por un lado; y de ofrecer unos contenidos más apetecibles para sus destinatarios.

 

El viaje es industria, empleo y desarrollo. El viaje da forma a la industria turística, que se ha consolidado como un sector clave de la economía a nivel global. El turismo ha generado empresas, empleos, productos y servicios. A ello se ha unido la consolidación de facultades y escuelas centradas en el estudio y en la formación en temas vinculados con el ámbito turístico. Según el informe “Panorama OMT del turismo internacional” de 2016, durante las seis últimas décadas, el turismo ha experimentado una continua expansión y diversificación que lo han consolidado como un sector económico de mayor crecimiento a nivel mundial. Este estudio apunta que las llegadas de turistas internacionales a escala mundial han pasado de 25 millones en 1950 a 278 millones en 1980, 674 millones en 2000 y 1.186 millones en 2015. Existen entidades internacionales, como la Organización Mundial del Turismo (OMT) vinculada a la Naciones Unidas, que se han especializado en la promoción de un turismo responsable, accesible y sostenible. En este escenario, no obstante, han irrumpido interesantes debate relativo a la reinvención del concepto de viaje, turismo, ocio o, incluso, entretenimiento. La industria demanda de un trabajo constante, desde la academia, que permita elaborar diagnósticos, reinventar procesos y productos, e identificar tendencias. El viaje es, también desde esta perspectiva, el principal objeto de estudio.

En este sentido, y sin excluir otras temáticas ligadas al campo citado, la presente convocatoria se dirige a investigadores/as que a través de trabajos originales contribuyan a la discusión social y académica sobre los siguientes ejes temáticos:

- Evolución de los conceptos de viaje, viajar y viajero.

- Nuevos significados del viaje.

- El viaje como recurso educativo.

- Experiencias formativas relacionadas con el viaje o el viajar.

- El viaje en la formación universitaria.

- El viaje en el cine: Enfoques y representaciones.

- El viaje en la industria: Proyectos y perfiles profesionales.

- Los nuevos públicos viajeros: El caso de los milennials.

- El viaje como herramienta de cohesión social.

- El viaje como herramienta de investigación.

- El viaje como herramienta de divulgación.

- El viaje como especialización periodística.

- El viaje como salida profesional.

- El viaje 2.0: Transformaciones y tendencias del ciberespacio.

- El viaje en la blogosfera: La eclosión del bloguero viajero.

- El viaje como narrativa en el escenario transmedia.

Serían bienvenidos trabajos que reflexionen sobre el valor del viaje en alguno de los ámbitos señalados a partir de revisiones del acervo teórico existente, que presenten estudios de casos de experiencias de interés o estudio de campo y otro tipo de investigaciones relacionadas.

Bibliografía

Barabási, A-L. & Bonabeau, E. (2003). Scale-free Networks. Scientific American, 288(5): 50–59. DOI:10.1038/scientificamerican0503-60

Bauman, Z. (2003). Modernidad líquida. México: Editorial Fondo de Cultura Económica.

Castells, M. (2003a). La Era de la Información. La sociedad red. Barcelona: Editorial UOC.

Lévy, P. (2007). Cibercultura: la cultura de la sociedad digital. Barcelona: Anthropos.

Piscitelli, A., Adaime, I., & Binder, I. (Comp.) (2010). El Proyecto Facebook y la posuniversidad. Sistemas operativos sociales y entornos abiertos de aprendizaje.

Postman, N. (1970). The Reformed English Curriculum. En A.C. Eurich (Ed.) High School 1980: The Shape of the Future in American Secondary Education (pp. 160-168). New York: Pitman.

Scolari, C.A. (2013). Media Evolution. Emergence, Dominance, Survival and Extinction in the Media Ecology. International Journal of Communication, 7, 1418–1441.

Singh, J., Grizzle, A., Joan Yee, S. & Hope Culver, S. (Eds.) Media and Information Literacy for the Sustainable Development Goals. Nordicom; University of Gothenburg.

Toffler, A. (1980). The Third Wave. EEUU: Bantam Books.